concurso carta de amor
Querido terapeuta:
Sé que me salto todos los límites al dirigirme a ti directamente. Pero es que estoy cansada de portarme bien.
Tú has hecho que superara los problemas de mi pasado. Me has hecho respirar y escribir afirmaciones:
"Yo, Luna, soy inocente".
Sé que estás casado y tienes una hija y no quiero interferir en tu vida.
Es sólo que no puedo vivir sin tus abrazos. Y en eso tienes tu parte de responsabilidad. Ya sé que la asumes
pero no es suficiente.
Cuando me abrazas no hay nada en el mundo que iguale ese momento y después bajas tus manos por dentro
de mi pantalón y yo me quedo quieta, con el corazón latiendo desbocado.
Nos quitamos la ropa para sentirnos mejor. Piel contra piel. Me acaricias el pecho dándome la vuelta y yo
tiemblo de la emoción.
La puerta está cerrada con cerrojo y esto ocurre cuando ya no hay nadie en la consulta.
Quedamos cada quince días. Espacias las visitas y no me cobras nada.
No hablas. Sólo me haces sentir. Y yo me siento maravillada. Y te tengo, durante una hora, sólo para mí.
Sé que no puedo pedirte nada. Sé que algún día esto tendrá que terminar. Pero déjame decirte que me
has hecho comprender el valor de un beso (ya que te niegas a dármelo). Y me has hecho conocer el amor de
una forma diferente.
Sólo te pido que nunca me niegues ese largo abrazo, aunque no le siga todo lo demás...
Se despide atentamente:
Tu paciente