Ahi va la mia ...
Intento abrir los ojos ..Los tengo tan pegados que me parece imposible, percibo un olor y pienso, coño mi casa no huele así, intento abrir la luz pero no encuentro mi mesita, al moverme noto algo en el otro lado de la cama
virginia
AHÍ VA OTRA CONTINUACION:
-¡Joder! Esta no es mi cama, ni mi casa, pero... ´¿Dónde estoy, qué hago yo aquí, quién me ha traído?
-¡Ah!¡Qué dolor de cabeza! Ahora empiezo a recordar, pero... ¿Dónde están los demás?
-¡Qué raro! Juraría que ayer cuando me ocurrió esto estábamos todos, quizá hayan ido todos a ...
-No, no creo, pero tendré que esperar.
Algo raro está ocurriendo, algo más grave de lo que me dijeron, no puedo moverme de la cama, ¡Dios! ¡Estoy atado! Y esta no es la casa de Antón, pero qué significa todo esto.
....
Continuará (o eso espero, je je)
mº jose
Ese olor pegajoso es a orines. Me he meado encima mientras dormía. Ahora que estoy despierto trataré de soltar esta atadura. Me muevo y no lo consigo. Las manos no me alcanzan. La debí armar gorda ayer. Debo de estar en una sala del psiquiátrico y a saber qué me inyectaron para calmarme. ¡menudo dolor de cabeza¡. Antón y los otros habrán corrido la misma suerte, supongo. O quizá no...
Sara
Está comenzando a amanecer... tal vez ahora descubra qué está pasando. Pero... ¿qué es esto?... ese bulto de la cama parece... Tal vez con el pie consiga... ¡Sí, ya lo tengo; descubriré la sábana y...¡Dios, es... es Antón! ¡El muy cabrón me ha drogado y me ha atado!
-¡Antón!... ¡ANTÓN, despierta hijo de puta! ¿Qué me has hecho?
No contesta... Algo va mal... Quiero decir realmente mal. Cuando le dije que quería probar nuevas sensaciones no me refería a ésto; no exactamente. ¿Y qué demonios es éste lugar? No lo había visto nunca antes; pero... recuerdo...
Luis
recuerdo que fuimos a ese bar donde tocaban jazz, la camarera , su amiga , unas cervezas ....
Las imagenes golpean mi cabeza y no logro recordar algo coherente.
Deslizo mi pie otra vez para tocar a Antón , esta helado y rigido ,¡dios mio ,Antón ! ¡ Esta muerto! , un escalofrio me sube por el pie y me deja helado .
¿Que iba a explicar cuándo me encontraran desnudo al lado de Antón? Todos pensarían que soy gay.
Oigo un sollozo que proviene de la esquina de la habitación pero no logro ver quien es.
Antes de que pueda pronunciar palabra , alguien se acerca al otro lado de la puerta....
Virginia
... y yo aqui, sin poder soltarme y sin saber qué pasó.
-¿Quién llora ahi detrás?, eh tú...levanta y dime quién eres, qué ha pasado aquí ¡joder!...vamos espabila y acércate, ven a desatarme antes que se abra esa puerta...
Se oyen sirenas de fondo queda poco tiempo...una sombra emerje desde el rincon.
-!Oh, Dios Mio!...¿qué es eso que llevas en las manos?...,no, no te acerques....
Ana
Siento frío acero en el pecho. Grito sin voz y mi saliva se mezcla con la sangre de mi cuello. El cuerpo de Antón cae al suelo. Pronto descubro que es sólo parte de él...Las sirenas se escuchan cada vez más lejos. Ante mí una sonrisa blanca y un cuchillo que brilla...
Guemes
-No esperes que venga la policía a salvarte. Lo tengo todo previsto. No vendrán. Lo siento.
La sonrisa blanca y perfectamente alineada, posee un voz neutra sin matices, pero tiene algo que me espeluzna. Todos mis sentidos están alerta.
-¿Quién eres? Descubre tu rostro, si vas a matarme quiero ver la cara de hijoputa que tienes.
-¡Oh! Eres todo poesía, muchacho. Desde que te has despertado no haces más que proferir insultos y juramentos. Eso no está nada bien chico -dice con cinismo la voz dentro de aquel atuendo de fraile capuchino.
Intento pensar rápidamente pero la visión de la sangre resbalando por mi cuerpo me ha embotado el cerebro. ¿Qué puedo hacer?. Necesito hacer algo para que salga de la habitación, pero...¿qué?
Forcejeo, miro a Antón, sólo su cabeza y parte del tronco, lo demás ha desaparecido. Parece haber sido cortado a mordiscos.
¿Qué le has hecho? -las fuerzas me abandonan ante esa sonrisa indescifrable- ¿Por qué? -musito para mis adentros.
-¡Oh! ¿Se llamaba Antón? Fue un chico malo, igual que tú ahora.
Mª José
-¿ Como sabes su nombre ?¿Quien eres ?¿ Y mi pistola?- grito
-Tu pistola esta en mis manos al igual que tu vida - dice el fraile acercansose a escasos metros.
- Soy policia ¿sabes?, y ahora estara todo el mundo buscandome , estas perdido.
- Perdido, ja ja ja , tu si que estas perdido ¿sabes acaso donde estas?
virginia
-El dolor me nubla la vista, no puedo perder la conciencia ,sigo atado y la vision del cuerpo destrozado de Anton
me produce nauseas, siento mi sangre caliente deslizarse lentamente por mi pecho , la herida no es demasiado profunda,
pero me va minando, ese cabrón hijo de puta me ha puntillado cómo a un toro. Pero ¿dónde coño estoy?, y esas
sirenas..¿por que desaparecen?,
El fraile comienza a susurrar una vieja canción de cuna mientras limpia la sangre del cuchillo con su atuendo.
ANA
ENTRA UNA ENFERMERA Y ME INYECTA ALGO EN EL BRAZO IZQUIERDO. TODO SE DILUYE EN EL ESPACIO. YA NO SIENTO NADA. LOS OJOS SE ME ABREN COMO PLATOS. ANTON ESTA SENTADO A MI LADO Y APOYA SU MANO EN MI FRENTE...
SARA
-¿Qué ha pasado?... ¿Dónde estoy?
-Buenos días dormilón. Estas en el hospital. Has tenido un ataque psicótico. Ya te dije que no tomaras esa sustancia, los adeptos han desarrollado una tolerancia de la que tú careces.
-Pero... Era tan real... ¿Estáis todos bien? Te vi muerto... Descuartizado, tumbado a mi lado. Al principio estaba en un lugar oscuro, con las manos atadas a la cama. No podía ver nada. Aún me parece sentir las correas apretando mis muñecas.
-Lo hicieron los médicos, estabas totalmente fuera de ti. Anoche te arrancaste el gotero del brazo y saltaste de la cama, casi te rompes la crisma con la mesa camilla. Te dieron siete puntos en el pecho. Después no respondías a ningún estímulo, sólo canturreabas una especie de nana enfermiza. -Antón me mira apesadumbrado, se levanta de la cama y se acerca a la ventana. Guarda sus manos en los bolsillos.
-Pensábamos que no salías de ésta. Te he retirado del caso, estás demasiado implicado emocionalmente.
-¿Qué?... ¡Pero si anoche me iban a presentar al líder de la secta! ¡Me falta muy poco para pillarlo!
-¿Ayer?... -Sacude la cabeza de lado a lado, y ríe sin ganas. Me mira. -Llevas tres días en ésta cama. Y ahora... si te encuentras mejor, deberíamos ir a la comisaría, debes contarnos todo lo que has averiguado. El médico dice que tu electro sale bien.
-Está bien, dame unos minutos para vestirme.
Mientras me aseo, las imágenes siguen dando vueltas en mi cabeza. Parecía tan real...
-Estoy listo. -Antón se acerca al armario y coge una vieja bolsa de deporte de su interior.
-¿Qué es?
-Mi ropa. He estado aquí estos tres días. Somos amigos, ¿no? Vamos, en la comisaría se alegrarán de verte.
Salimos de la habitación y caminamos por el largo pasillo con infinidad de puertas a ambos lados. Antón va delante, y por una cremallera de la bolsa asoma... ¡un cinturón de fraile capuchino!
Luis